Hoy me hago eco de una historia que me ha contado mi padre miles de veces, a él se la contó un veterano cuando era novato durante el servicio militar.

Por lo visto, un recluta del reemplazo anterior (se habían ido unas semanas antes de que entrasen los nuevos) estaba tan sumamente loco que se desplazaba a todos lados montado en una moto imaginaria, con las manos en un manillar invisible e imitando el ruido del motor.

El supuesto personaje mantuvo esta actitud en todo momento, hasta que en un examen psiquiátrico le dieron la blanca (esto es, paso a la reserva, era un hombre libre).

Cuando el hombrecillo abandono el cuartel, todo el mundo le acompaño a la puerta para despedirlo, una vez en la calle y con su blanca en el bolsillo, todos esperaban que diera rienda suelta a su gran imaginación y que partiera montado en su gran moto imaginaria.

Pero cuál no sería la sorpresa de todos los presentes, cuando el supuesto loco se paro, hizo el gesto de dejar su moto correctamente aparcada y dijo: "Ahí la dejo para el siguiente" y se alejo andando con toda normalidad.

¿Os parece creíble esta historia o bien la consideráis fruto de una novatada?