El nombre de síndrome de Munchausen por poderes (SMP) guarda relación con el trastorno llamado síndrome de Munchausen (SM), en el que una persona deliberadamente se provoca lesiones o enfermedades a sí misma con el fin de obtener atención y cuidados médicos. No lo hacen para obtener dinero u otros beneficios económicos, sino para asumir el papel de enfermo. En el síndrome de Munchausen por poderes, la finalidad es la misma: obtener la atención del personal sanitario, pero el daño se inflinge al propio hijo en vez de al propio cuerpo. En muchos casos, estas personas han padecido también un síndrome de Munchausen.

La mayoría de las personas con síndrome de Munchausen por poderes son mujeres jóvenes casadas. Ante los demás se muestran como madres preocupadas por el bienestar de sus hijos y dedicadas a ellos, pero cuando están a solas muestran poco interés y apenas se relacionan con ellos. Tienen una necesidad muy intensa de relacionarse con el personal médico y los hospitales y utilizan a su hijo para obtener este contacto. En el hospital se implican activamente en el cuidado del niño, no abandonan el hospital y suelen establecer buenas relaciones con el personal sanitario. A menudo, en el hospital se las encuentra más dedicadas a establecer relaciones con médicos y enfermeros u ofreciendo su apoyo a otras madres de niños hospitalizados, que ocupándose de sus hijos. Disfrutan formando parte de un ambiente cuyo objetivo principal es el cuidado de niños enfermos. Allí se sienten escuchadas y formando parte de algo. Rara vez reciben visitas del exterior, incluyendo al padre de estos niños, que apenas se implica en la salud de su hijo y suele permanecer ausente. Parecen no tener relaciones al margen de las que forman en el hospital. No es extraño oírlas escuchar historias de accidentes como incendios en sus casas, robos, etc. muchas veces extravagantes o exageradas, de gran dramatismo.

Signos que pueden indicar la existencia de un síndrome de Munchausen:

  • Enfermedades inexplicables, raras y prolongadas que hace decir al médico que nunca había visto nada semejante.
  • Síntomas y signos que son incongruentes o inesperados o aparecen solo en presencia de la madre.
  • Tratamientos que resultan ineficaces o que el niño no tolera bien.
  • Madres que afirman que sus hijos son alérgicos a gran cantidad de medicamentos y alimentos.
  • Madres que no aparecen tan preocupadas como el personal médico por la enfermedad de su hijo/a.
  • Síntomas que desaparecen cuando la madre está ausente.
  • Una historia de muerte súbita o numerosas enfermedades en hermanos de la victima.
  • La madre empuja a los médicos a realizar numerosas pruebas y tratamientos.
  • La salud general del niño es inconsistente con los resultados de laboratorio (que pueden haber sido falsificados o contaminados por la madre).
  • Enfermedades que se agravan o reaparecen en cuanto los médicos informan de una recuperación.