La nueva prueba semanal consiste esta semana en: los concursantes tendrán que fabricar, embotellar y etiquetar su propio vino para crear la cosecha 'Gran Hermano'. Vestidos con camisa blanca y fajín negro atado a la cintura, pisarán la uva metidos en un lagar durante ocho horas al día, cuatro por la mañana y cuatro por la tarde, administrándose los turnos como mejor les convenga. La uva no será real, sólo un simulacro, por lo que el vino será ficticio.
El recipiente sobre el que trabajarán nunca podrá estar vacío y tendrán que llenar una botella de un litro diaria cada uno para superar la prueba. Una vez obtenido el líquido, ellos mismos lo embotellarán y lo etiquetarán
Cada día, Gran Hermano les proporcionará apuntes de seis vinos diferentes con denominación de origen, los cuales tendrán que memorizar y pasar un pequeño test al final de la jornada (para ir preparándose de cara al examen final). Además, de los seis vinos estudiados al día, la organización les dará tres para catar, y en caso de que dos de ellos los reconozcan, obtendrán una botella de vino como premio. Si en lugar de dos, son tres los que reconocen el vino, podrán elegir beberlo en porrón o en bota.
La condición para superar esta prueba, a parte de los 42 hectolitros que deben conseguir, es que en el examen final no se cometan más de ¡¡¡¡tres fallos!!!! entre todos.