NOTICIAS DE ESTE VERANO

Por cuarto año consecutivo hemos contado con la presencia de los voluntarios (profesores y alumnos) de la Universidad Americana de San Luis, junto a ellos, dos voluntarias del VOLS de Barcelona y Vivi (profesora de la universidad que ha estado en Zway preparando el laboratorio de nuestra escuela superior y trabajando con los profesores que impartirán las prácticas)…

Este grupo de voluntarios, durante todo el mes de agosto, ha impartido clases de inglés, 5 horas diarias, a más de 400 chicos de la escuela y del oratorio-Centro juvenil… Es impresionante el ver como chicas que año tras año han participado activamente en estas clases, han conseguido llegar a la universidad…

También hemos contado con la presencia de Lino, veterano voluntario italiano que ha estado 5 veces en la misión siempre REGALANDO lo mejor de si mismo (desde que se jubiló siempre dedica unos meses al año a la misión)… En esta ocasión no sólo se han encargado del mantenimiento, que siempre es tanto, de las mil cosas que cuando dejan de funcionar no se encuentra un técnico especializado en el país… Además han instalado placas solares en el nuevo edificio destinado a los niños más pobres de la misión, a los niños desnutridos… Con estos paneles el agua caliente está asegurada para ellos…

Pero, en esta ocasión nos han sorprendido con las COCINAS SOLARES… Se trata de parabólicas que capturan la energía solar y la concentran en un punto que actúa de “fogón” en el que se puede cocinar cualquier tipo de plato. En la misión se ha empezado a utilizar, sobre todo, para calentar el agua con el que se prepara la fafa… ¡no podéis imaginar el ahorro de leña!… Puede ser un camino eficaz para resolver el problema de la tala de árboles en la zona.. En una ciudad como la de Zway resolvería el problema de la deforestación que provoca, continuamente, sequía y hambre en la zona… la cocina solar libera la vida de nuestros pobres…

EL MILAGRO DE HANNA

El costo de una cocina así está entre los 200 y 300 € y queremos que llegue a los más pobres, a cambio de su compromiso de plantar 4-5 árboles de fruta… Es un querer romper el círculo de la deforestación y dotar a las familias de nuevas posibilidades… Nuestro sueño es poder hacer llegar estas cocinas, primero, a nuestros trabajadores, que son el primer anillo de una cadena para difundir después el uso en los poblados…

Nuestro gracias grande desde aquí a cada uno de los voluntarios que seguís regalando a los más pobres lo mejor de vosotros mismos.. GRACIAS

¿Reconocéis estos ojos?… Si, porque creo que es lo “único reconocible” de Hanna…. ¿Recordáis cuando llegó a la misión, cuando viajó al Ramón y Cajal o cuando le dieron el alta?… pues si, es la misma… Hanna!!!.. y aquí donde la veis ha movido hasta Etiopia a los mismas personas que la operaron y la sacaron adelante…

Si, durante este mes, tres de las doctoras y una enfermera del Ramón y Cajal (Tomi, Matilde, Raquel y Virginia) han estado en Zway y visitando distintos hospitales a fin de buscar caminos concretos de colaboración con Etiopia… Desde aquí, también a ellas nuestro enorme Gracias

Es todo un milagro que, una niña tan diminuta como Hanna, siga abriéndonos tantas puertas…