De todos es sabido, o al menos en leyenda se cuenta, que muchos personajes célebres que descubrieron grandes cosas lo hicieron fortuitamente. De ellos muchos inventores de la comunicación como Grahan Bell , o Marconi Thomas Alba Edison entre otros... llegaron a sus inventos teléfono, telégrafo, etc gracias a querer comunicar con el más allá o otras realidades:
Guglielmo Marconi, inventor del telégrafo estuvo interesadísimo en la construcción de un invento que según él le permitiría captar sucesos ocurridos en el pasado. Su mayor ilusión hubiera sido, ¡grabar las últimas palabras de Jesús en la Cruz sobre el monte del Calvario!.
Alexander Graham Bell era espirita y como tal creía en los espíritus...con los que creía podría comunicarse cuando perfeccionara el teléfono que patentó.
Isaac Newton era muy reservado y creyente. Se cuentan anécdotas de él muy curiosas como que de los años que fue miembro del Parlamento sólo pidió la palabra en una ocasión y fue para que cerraran una ventana por la que entraba corriente de aire. Pero muchos son los que desconocen que Isaac Newton era masón y posiblemente afiliado a secciones pitagóricas, que defendían la existencia de otras realidades. Newton creía en los ángeles y que estos andaban entre nosotros ayudando a la gente: pero no se distinguían porque la sección angélica en la Tierra sería como humanos.
Por cierto que hablábamos antes de Thomas Alba Edison, el gran cerebro que tenía miedo a la oscuridad y a los que se mueven en la noche. Cosa que también se contaba de Mozart y otros personajes célebres.
Albert Einstein negó siempre la existencia extraterrestre a pesar de defender todo lo contrario con su teoría de la relatividad. Muchos creen que Einstein tenía una doble personalidad o disociación de caracteres y ambos eran igualmente inteligentes. Sin embargo de pequeño sus padres estuvieron temiendo tener un niño retrasado o con problemas psíquicos y de aprendizaje hasta los nueve años, los motivos eran obvios: hablaba con dificultad, mezclaba conceptos y obtenía pésimas notas. Recientemente se supo que en la guerra fría su persona fue investigada por temor a que Albert fuese un espía germano.