Humor muy personal. Los dotes de Pepe Rubianes sobre un escenario vacío son de sobra conocidos. El actor y director teatral, fallecido ayer a los 61 años víctima de un cáncer de pulmón, fue un líder en el arte de los monólogos y nunca se dejaba nada en el tintero. Tan difícil le resultaba callarse a tiempo que muchas veces se le calentaba la lengua. En concreto, sus declaraciones en el programa «El Club» de TV3, en enero de 2006 generaron una enorme polémica. Rubianes dijo textualmente: «Que se vaya a la mierda la puta España». Las críticas no tardaron en envolver a este cómico que durmió tan tranquilo esa noche y las siguientes.
Pepe Rubianes nació en Villagarcía de Arosa (Pontevedra) en 1947 pero se trasladó de niño a Cataluña. En Barcelona fue donde creció y donde ayer se despidió tras once meses de lucha contra un cáncer de pulmón que le detectaron el pasado mes de abril. Le gustaba la noche y siempre después de la función frecuentaba algún bareto. En concreto, cuando actuaba en casa solía optar por el Bar Raval de la calle Doctor Dou, donde todo el mundo le conocía y le saludaba. Hombre de costumbres, callejeaba mucho por el barrio antiguo de la Ciudad Condal y en los últimos tiempos presentaba siempre sus montajes en el Club Capitol del Grupo Balañá. Precisamente su enfermedad le obligó a cancelar las funciones de la obra «La sonrisa etíope» en este recoleto escenario de Las Ramblas, así como la gira que tenía prevista para el verano.
Solo ante el peligro, Rubianes arrancó su carrera en los ochenta con «Pay-pay», «Ño», «Sin palabras» y «En resumidas cuentas». Pero en los noventa multiplicó su éxito gracias al boom de la serie de televisión «Makinavaja» y después dio en la diana con un show muy personal que bautizó «Rubianes solamente». En su currículum también brillan sus colaboraciones con diferentes compañías como Els Joglars o Dagoll Dagom (trabajó en «No hablaré en clase», «Antaviana» y «Cacao»).
En 2006, unos meses después de sus explosivas declaraciones en TV3, se propuso estrenar su obra «Lorca eran todos» en el Teatro Español de Madrid, pero tras un tira y afloja de declaraciones se retiró la obra de la programación; sólo pudo presentar la obra en Madrid en el auditorio de CC.OO.
Su pérdida deja un gran vacío en la escena teatral catalana. Ferran Rañé, que conoció a Rubianes cuando trabajaron juntos en Dagoll Dagom, afirmó que el actor deja un hueco tremendo «porque era un narrador excelente».
Albert Boadella añadió que «tenía un gran sentido del teatro y que era una excelente persona y un excelente actor». Por su parte, Mario Gas lo definió como «una persona inquieta y genial». El alcalde de Barcelona y el presidente de la Generalitat también declararon que se trata de una gran pérdida para la cultura catalana
ABC.es MARÍA GÜELL | BARCELONA
Lunes, 02-03-09












Creo que Pepe Rubianes ha sido un gran ejemplo de personas dedicadas al mundo del teatro y se ha merecido, merece y merecerá un gran respeto por parte de todos
Tío, vivirás por siempre en nuestro corazón, gracias por tu valentía y por este memorable video que es ya un clásico y espero se cumplan tus deseos. Hasta siempre, Pepe!
Rubianes fue el inventor primer reportero-ironico (no serio) para algún programa (eso que tanto abunda ahora), y fue el primero también en los monólogos críticos-irónicos, eso que tanto abunda ahora el humor-monologo en Buenafuente y club de la comedia.
Una gran perdida de un comediante (en el buen sentido) político-social que utiliza la sátira y la ironía, provocador a veces sirve para medir y hacer autocríticas de las sociedades.
ESTO NO VA A SER LO MISMO SIN TI PEPE!!!!!
Que putada que te hayas muerto pepe, que gran putada, con lo bien que nos lo pasábamos contigo, con tus comentarios, con tu talento como actor, con todas tus obras teatrales, que gran actor, que mejor persona.....Permanecerás en el recuerdo de todos los bien nacidos de este país, para mi seguirás estando vivito y coleando y dando por el saco a esa España rancia y “carca” que tanto te criticaban por decir verdades como puños................
Gracias, por haberme hecho reír tanto, gracias, por tu forma de ser y defender lo que creías.
Hasta siempre.
Personas como Pepe Rubianes no deberían morir nunca. Es una pena que te hayas ido porque sin tu sentido del humor este mundo será un poco más gris de lo que es. Fuí a verte al teatro en "Rubianes solamente" y me pareciste genial llenando el escenario con tu sola presencia. Nunca te olvidaremos Pepe.
Adiós amigo!!!!
'L’home lliure'
ANDREU Buenafuente
Tal com està el món en aquests moments (fet una merda), no ens podem permetre que Pepe Rubianes hagi marxat. Però haurem de fer-nos a la maleïda idea de la seva desaparició perquè la vida és un mal guió en què, al final, et mors. Tots els que estimem i seguim Rubianes estem desorientats, tristos, i ens resistim a parlar en passat. Personalment, pensaré que se n’ha anat a un dels seus innombrables viatges –possiblement l’Àfrica– i que quan torni ens menjarem un arrosset a la seva Barceloneta i després farem una volta i em preguntarà si tinc nòvia i si encara tinc programa. Recordaré tota la vida una passejada nocturna de més de dues hores («semblem maricons, nene») en què vaig aprendre més que en quatre anys de carrera que, per una altra banda, no tinc.
No vull pensar en un Rubianes absent, perquè l’empremta que ha deixat en tots nosaltres és de tal ¬dimensió que sempre, repeteixo, sempre, estarà present en la nostra vida, en els nostres records, en el meu ofici, en alguns dels meus ¬gestos, en uns quants cabrejos contra els intransigents de torn i en mil detalls que hi són o aniran apa¬reixent.
Pepe era, sobretot, un home lliure. El més lliure que he conegut. Pensava i deia el que li donava la gana. Va viure la postguerra i la democràcia, era culte i sensible, així que veia venir els gilipolles de torn una hora abans. Tot això, barrejat amb la seva pròpia vida i una observació àcida i crítica del món, era la matèria de la qual estava fet el seu teatre: genialment autobiogràfic.
Tenia uns quants amics i milers de seguidors. Als del primer grup ens cuidava com un germà gran. Als del segon grup els donava el millor. El seu somriure de jòquer, les seves pujades de to, la seva afilada punteria contra els fatxes i les impostures d’una societat massa ¬preocupada pel què diran. A Pepe li importava un rave el que diguessin, perquè quan la gent deia tonte¬ries, ell ja no hi era. «Quan no parlo jo m’avorreixo», solia fer broma. Tenia raó i tenia motius.
El primer que he pensat és que s’ha de dignificar la seva memòria. Ja n’hi ha prou de l’assumpte de TV-3 i la seva crítica a la unitat d’Espanya. El que resumeixi la seva carrera amb aquest episodi és un simplista. A més, Pepe va reconèixer la seva sortida de to però va dir el que molts pensem: que ja està bé que donin lliçons els més sospitosos del poble. Que la gent és lliure per pensar, sentir, riure, follar, beure, fumar i tornar a començar si vol. Que els valors d’un mateix es demostren en privat i que, al final, només queden els bons moments.
Pepe, amb la seva herència de rialles, ens ha fet milionaris. No són diners. És millor. Es tracta de la comèdia en estat pur que avui aco¬miada el mestre. Esperem estar a la teva altura, Pepe. I truca quan arribis, deixa de fumar i guarda’m un seient al teu costat. Jo vull veure el judici final amb tu, partint-me el cul.
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